arpegio
ciii
2
a

a Home 2006

 Home 2007

 2ºEDICION 2007
  Diario de Viaje
  Archivo 2007

 

Con uno de los que seguramente se convertirá en uno de los mejores recuerdos de Mozambique, abandonamos el Parque Nacional de Gorongosa en dirección de Manica, segunda ciudad en importancia de la provincia del mismo nombre y situada en la zona centro del país. 

Tras un viaje tranquilo, llegamos a Manica.   Desde el primer milenio, los comerciantes árabes venían a Manica a por oro, todavía a día de hoy fuente de riqueza de la zona.  Durante la época de la colonia, los portugueses siguieron con este comercio.  Las técnicas tradicionales de extracción del mineral siguen usándose.

Llegamos al Manica Lodge,  donde nos recibe la Hermana Justina, responsable de una ONG Mozambiqueña financiada por Cooperación Austriaca dedicada a programas de formación a familias en agricultura sostenible y canalización del agua.   
Tras una breve explicación de lo que veremos mañana al visitar los proyectos, y una copiosa comida comenzamos la ascensión al monte Chinhamapere, lugar sagrado de los Shona ,que alberga unas extraordinarias pinturas rupestres.

En las faldas del Monte, como manda la tradición, esperamos pacientemente la llegada de la "dueña de la montaña".  Esta sacerdotisa,   según la creencia local,  vive eternamente y se reencarnándose en sus descendientes femeninas y es,  la única que puede dar permiso a los visitantes al sagrado monte.  Tras una breve ceremonia en la que la dueña,  cubriendo su cabeza  con una capulana blanca,  se comunica con los espiritus, éstos  dan o no su beneplácito.  Hemos tenido suerte e intentamos seguir sus descalzos pies hasta la cima de la montaña, caminamos todos detrás de ella en silencio y pese a que tiene 86 años, nos cuesta llevar su ritmo. Una vez llegamos a la cima, nos impresiona la vista del abrigo con un panel de granito donde se encuentran las magnificas pinturas rupestres.  Olga Escalona profesora de arqueología y monitora de MRS nos explica algunos datos sobre ellas:

            La existencia de estas pinturas se conoce al menos desde la época colonial cuando los portugueses, en sus primeras prospecciones,  mencionan en sus        escritos unas grutas con dibujos.  No es hasta 1930, cuando estudiosos las catalogan y las registran en la carta arqueológica de Mozambique junto con        otras pinturas y gravados de la zona de Manica y Tete.  En la zona superior del panel encontramos seis guerreros representados danzando y atribuidos  al         periodo Neolítico  y debajo dos antílopes y una serie de representaciones humanas adscritos al Paleolítico bastante más deterioradas. Las pinturas han sido      propuestas por el gobierno de Mozambique para formar parte del Patrimonio de la Humanidad.

Bajamos de la montaña al atardecer y la amable anciana nos despide diciendo ¨Maita basa¨ ¨Maita basa¨ que en lengua Shona quiere decir muchas gracias. Esta amabilidad se respira en toda el valle de Manica,  y nos sorprende el contraste con las ciudades, donde la población está más acostumbrada a tratar con turistas.

 

A unos kilómetros de Manica,  los autobuses nos llevan por una pista de tierra roja, hasta donde tienen acceso, momento a partir del cual emprendemos una marcha dirección Quinta da Fronteira, en la cima de una montaña, donde pasaremos la noche. 

 

Catalina Terreros

Contacta con nosotros: 91 564 64 19

madridrumboalsur@gmail.com