4: 00 am nos despertamos con todo mojado por la humedad en la misión de los combonianos; casi una hora después estábamos todos en los autobuses partiendo hacia Gorongosa. Entonces todos caímos rendidos. El silencio reinó en el autobús. Todos nos acomodábamos como podíamos con el compañero como piezas del juego del Tétrix. Casi llegando a nuestro destino, en la entrada del Parque Nacional de Gorongosa, pudimos ver monos. En el camping nos acogieron con dulces bollos y tostadas y leche; todo un manjar después de tanto tiempo desayunando leche condensada. Después lavamos ropa que ya hacía mucha falta, y nos sentimos terriblemente independientes, ¿yo frotando una camiseta teniendo una lavadora,? esas pequeñas cosas nos hacen pisar la tierra de vez en cuando.
Pudimos darnos una ducha, la más agradecida de mi vida, todos nos abrazábamos y demostrábamos lo bien que olíamos. El mar humor y la suciedad se fueron por el desagüe. Después de otra abundante comida algunos nos fuimos a recorrer el parque repartidos en coches y minibús, entonces pensé: algunos estais en Madrid celebrando algún cumpleaños o examinándonos de las recuperaciones de septiembre y yo aquí viendo monos, leones, gacelas, antílopes, cerdos facoceros y cocodrilos, y me di cuenta de la suerte que hemos tenido. Después de montar el campamento nos ponen la película de la ¨ Reina de África ¨ . Hoy me he sentido como en un documental de la 2, peor esta vez, no miraba sin ganas desde mi sofá, esta vez estaba yo dentro.*
Felicidades papa!